Oliverio, que con Soundexile formo parte de la última edición de Creamfields Brasil, que se realizo esta vez en Florianopolis, nos cuenta su experiencia personal en el país carioca:
Partimos rumbo a Creamfields Brasil un día antes para descansar y preparar todo cerca del mar... y terminamos haciendo radio & TV... nada de lo planeado. ;)
La historia de Argentina y Brasil en este caso tiene algo en común: la lluvia (diluvio en todo Brasil) . Ya es cábala en Creamfields, siempre llovió y mucho.
Al otro día partimos en la camioneta de la producción rumbo al lugar y nos encontramos con la primer gran sorpresa (grande, como todo en Brasil): llevaron 15 camiones de canto rodado y lo tiraron en el piso, el resultado: no había un charco de agua! Algo impensable para los 180mm q cayeron en 30 minutos.
18.30hs en punto como estaba programado se escucho el primer golpe de kick, la organización esperaba 8000 personas (con buen tiempo) y terminaron yendo 11.000!
A las 20hs fuimos a ver a Deep Mariano a la Cream Arena, fue buenísimo empezar a bailar buena música antes de que nos toque subir a nosotros a las 21hs. Tanto a Mariano como a nosotros (Soundexile) nos fue muy bien, y realmente se sintió el seguimiento de los fans argentinos;) y para nuestra sorpresa, los muchos brasileños que nos siguen y que a su vez conocen nuestros tracks y remixes.
Creamfields estuvo dividido en dos sectores, la Cream Arena donde tocaban Mariano, nosotros, Guy Gerber (estuvo buenísimo) Loco Dice (como siempre, muy bien), Raresh (un rumano que ya lleva años pero ahora esta en las giras de Cocoon, recomendado para los amantes del old skool y los vinilos) Gui Boratto; y el Main Stage, que salvo Hernán Cattaneo, llevaba un line-up muy electro-house, algo que hoy hace furor en Brasil.
Muchas anécdotas, buena música gracias al inteligente line up armado(tengan en cuenta que hoy Brasil, excepto algunos pocos lugares es puro electro-house), algunos sustos en el avión por las tormentas y una producción increíble fue lo que nos dejo esta primera edición de Creamfields Brasil.
Saludos,
Oliverio


